sábado, 15 de febrero de 2014


CONSIDERACIONES SOBRE "LA VENUS DE LAS PIELES"

Parece ser que a Roman Polanski, le gusta últimamente rodar películas menores, en presupuesto, con pocos actores y de corte muy teatral. Los resultados, por fortuna, están deparando grandes sorpresas y filmes complejos y de gran factura. Lo cual, celebro por todo lo alto.
Y es que este "La Venus de las pieles" está adaptado de una obra de David Ives, que a su vez toma buena parte del argumento de la novela de Leopold Sacher-Masoch, de nombre homónimo, y con la que se acuñó el término masoquismo.

Solo dos actores, en gran estado de forma, Mathieu Amalric, conocido por su célebre interpretación en "La escafandra y la mariposa" o de villano en la bondianas aventuras de "Quantum of solace", y Emmanuelle Seigner,  musa y esposa de Polanski y que coincidió con Amalric, en la cinta de Julian Schnabel. Ellos sostienen la hora y tres cuartos de duración con un buen tono general y numerosos registros dramáticos. No es que sean creaciones para la posteridad pero cumplen, de forma muy sobrada, sus cometidos. Polanski siempre fue un buen director de actores.
Pero en lo que el polaco es un maestro, es en la puesta en escena. Un único escenario, un teatro, necesita para dar un curso acelerado de como filmar. Los movimientos de cámara son excepcionales, consiguiendo trasmitir toda la fuerza de la obra sin aburrir un solo instante. Y eso, tiene muchísimo mérito y está al alcance de muy pocos realizadores, aunque en el caso de Polanski, ya había dado buena muestra de rodar en un muy pocos escenarios en varios de sus anteriores largometrajes; desde "Repulsión", "¿Qué?", "El quimérico inquilino" o sus mucho más recientes "La muerte y la doncella" o "Un dios salvaje". Apenas necesita espacio para desarrollar una trama teatral que gracias a la soberbia puesta en escena, no se convierte en teatro filmado sino en puro cine. se ayuda en gran medida en una dirección artística mínima pero trabajada, a cargo de Bruno Via, una fotografía cuidada y muy medida, que firma su colaborador desde "El pianista"; Pawel Edelman, autor también de la impresionante cinematografía (que dirían los estadounidenses) de "Katyn" de Andrej Wajda y la música del siempre eficaz Alexandre Desplat. Todos ellos componen una sinfonía muy bien elaborada y muy agradable de visionar.
Una obra menor. Vale. pero muy interesante y que nos ofrece el talento de los grandes realizadores, que imagino que con los años, es mucho más complicado pensar en grandes y costosos proyectos con rodajes agotadores. Lo mismo sucedía con el último Bertolucci de "Tu y yo".
El argumento está trabajado, convirtiendo "La Venus de las pieles" de Sacher-Masoch, en un cúmulo de giros y piruetas argumentales sobre el tema del masoquismo, en la piel de un joven director de escena y una aspirante a actriz que irá dominándole poco a poco. Como unas variaciones musicales en el ambito teatral.
Leí en su día "La Venus de las pieles" y tan solo he leído más "El amor de Platón", dentro del conjunto de la obra del autor austriaco. Hay que reconocer que su lectura es interesante y que uno puede ver reflejado a unos cuantos conocidos en sus relaciones, sobre todo amorosas. La verdad, cuando dicen que el amor es ciego, en algunos casos tienen razón porque veo a mi alrededor como gente muy válida tiene conductas masoquistas hacia su pareja, con una extraña sumisión, muy difícil de entender desde fuera. Ellos sufrirán y lo pasarán mal pero un extraño goce alimenta su conducta. Sensaciones contradictorias que se convierten en un sinfín de vivencias y emociones "a flor de piel". Conozco bien los síntomas y la patología, pues en su día pasé por ello. Era más joven y más inexperto. Desde entonces arriesgo menos y por lo tanto vivo menos aunque más tranquilo y no en una eterna montaña rusa. ¿Será que no quiero comprometerme con casi nada o será que necesito algún nuevo estímulo?. A saber. "La Venus de las pieles" da para un buen debate. Ójala, llegue por españa su versión teatral y pueda compararlas.


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