miércoles, 10 de julio de 2013


CONSIDERACIONES SOBRE "EL HOMBRE DE ACERO"

Tras unas semanas de conciertos y viajes por España, llevaba un tiempo sin pasarme por el cine, así que no fue difícil decantarme al elegir uno de los taquillazos del año, que además venía precedido por el marchamo de calidad que suele imprimir Christopher Nolan, en este caso en la producción, y Zach Snyder, en la dirección. El resultado, como comentaré en un momento, me ha dejado algo frío. Una pena, ya que esperaba bastante más.
Y no es que la película sea aburrida, ya que sus dos horas y veinte minutos son muy entretenidas y algunos aspectos son muy destacables, como no podía ser de otro modo en una producción de este calibre y arriesga narrando buena parte de la infancia de Superman en "flashback" o utilizando un tono serio y solemne sin ninguna concesión al humor, muy en el estilo de Nolan, algo así como un "Superman begins". El problema es que no ha querido seguir por ahí y las batallas plagadas de explosiones, edificios derruidos y épicas batallas me han recordado a "Bola de dragón" y series japonesas de ese tenor, lo que consigue distanciarme por saturación. Al final va a resultar que no me terminan de convencer los efectos especiales generados por ordenador. No se, supongo que son cosas de la edad y de educarme en otra forma de narrar historias.
También es curioso que el prólogo, con numerosas naves espaciales conviviendo con fantásticas criaturas aladas, me haya recordado tanto a "Avatar". No tengo ni la más remota idea si está realizado con consciencia, pero es así. Lo que si que esta plasmado con absoluta conciencia, son las innumerables referencias cristianas a lo largo de todo el metraje y no es solo por esa idea de enviado redentor que se muestra a los treinta y tres años a los hombres para salvarnos, tras una infancia, más o menos privada. Es que la primera persona a la que quiere consultar si debe mostrarse a los humanos es, nada menos, que un cura. Podríamos continuar con múltiples analogías, sobre la idea del espíritu santo o el Dios Padre y el personaje de Russell Crowe, pero lo dejo a la libertad de los lectores de esta bitácora. no voy a seguir por ahí.
Hablando de Russell Crowe, hay que decir que esta excelente en su papel de padre biológico. la verdad es que casi todo el reparto cumple a la perfección, con unos buenos Kevin Costner y Diane Lane,como padres terrenales, unos malos antipáticos, con un excesivo y ejemplar Michael Shannon, una fría Lois, aunque así lo han querido sus creadores, de Amy Adams y un auténtico "macho alfa" llamado Henry Cavill, llamado a ser todo un reclamo para el público femenino. Como dice la única linea de diálogo, desprovista de solemnidad, al ser preguntada una militar por su sonrisa esta responde: -" Es que está buenísimo"-
Como todo el mundo podrá suponer todos los aspectos técnicos están muy trabajados, comenzando por la fotografía oscura, que tanto gusta a Nolan, de todo un especialista en cine de acción como Amir Mokri o la banda sonora de tono de boato, pompa y circunstancia de Hans Zimmer.
En resumen; podría haber sido una película definitiva e imprescindible, pero se queda en un entretenimiento ligero con demasiadas pretensiones. Y para eso, sin el tono pretencioso y formal, ya tenemos las antecesoras, con Chritopher Reeve cambiándose en las cabinas y ese misterioso juego amoroso entre Clark Kent y Lois Lane. Me sigo quedando con otras historias de Nolan como "El caballero oscuro" u "Origen" y de Zach Snyder prefiero, con diferencia, "El amanecer de los muertos" o "Watchmen".

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